Paseando a Miss Brownie

La semana santa pasó. Con sus procesiones, comidas y recogimientos cristianos. Me imagino que algunos lo habrán pasado muy bien en medio de festejos y vacaciones. Para mi, han sido unos días de maravillosa liberación del ruido de la ciudad. Mi amigo Con, me trajo a Miss Brownie para que se la cuidara. Así que ella y yo nos pusimos a pasear por el silencioso barrio, mientras el y su adorada esposa Maria Esther, recorrían las calles de Paris.