Como todos los años en mi barrio, tuvimos el tradicional desfile de Carnaval. Ya se sabe: las fiestas que avisan que lo peor del invierno ha pasado y es tiempo de dar rienda suelta al cuerpo. Este año hubo una notable presencia de latinoamericanos en las comparsas, los bailes desenfrenados nos transportaron a la Cordillera de los Andes.